• La verdadera medicina es música, la verdadera música es medicina.

APUNTES SOBRE EL MECANISMO DE ACCIÓN DE LA ACUPUNTURA

En realidad, la acupuntura es parte de la Medicina Tradicional China (abreviada MTC o MTCh). Ésta incluye un corpus médico muy amplio en el que se manejan plantas medicinales, determinados tipos de manipulaciones manuales y otras técnicas.

Su corpus teórico es imponente y en nuestra cultura occidental sólo existe la equivalencia del antiguo corpus hipocrático, a su vez, procedente en gran parte de la todavía más antigua cultura egipcia.

Pero ahora vamos a hablar de la acupuntura. Como ya hemos dicho, la colocación correcta de las agujas permite que nuestra energía vital circule, hacia donde tiene que llegar y no llega; o bien drenarla desde donde sobra o porque se encuentra estancada.

La medición de la energía vital es algo que ha abordado la medicina física terapéutica, hoy bastante infravalorada por la ortodoxia médica que prefiere ignorar este tipo de investigación. Nadie es científico si no argumenta lo que dice, con una experimentación comprobable, propia o ajena.

No se deje engañar por insultos, calumnias, descalificaciones, burlas y otras artimañas semejantes, que no tienen detrás ninguna comprobación ni refrendo científico alguno.

Para estar vivos, por ejemplo, es necesaria la existencia de diferencias de potencial eléctricos perfectamente medibles en muchos niveles de nuestro organismo. Por ejemplo estos fenómenos eléctricos son observables en las membranas celulares cuando las células están vivas. Cualquier médico ha aprendido esto en sus estudios universitarios.

Hay maquinarias como el TENS que se basan en los conocimientos de la electricidad que existe en un organismo vivo. Y esto es tan medible y analizable como cualquier estudio científico.

La acupuntura, y la medicina china en general, tiene en cuenta conceptos tradicionales como el Yin y el Yang. Son conceptos cuya existencia se confirma en la práctica médica diaria y que si la ciencia mantiene su honestidad, algo inherente a su propia existencia, no tardará en fundamentar. En nuestra antigua cultura occidental se ha hablado del Agua y del Fuego como lo equivalente a esos conceptos, como podemos comprobar en lo que nos queda de los textos antiguos. Y si no hubiésemos quemado tantos libros en hogueras, posiblemente, hoy entenderíamos estos conceptos tan bien como los chinos.

Hasta tenemos obras inmortales como “La flauta mágica” de Mozart en la que se habla de esto.

El cielo es el patrón de la tierra y no al revés. La energía tiene en su seno los patrones de las formas materiales. Esto también es la idea antigua, comentada arriba, que nos advierte por boca de sabios antiguos que los problemas grandes se podían haber resuelto cuando eran pequeños; o sea, cuando sólo eran formas creadas en la energía (o en el mundo de las ideas como explicaba Platón) y antes de que se materializasen. Estas formas creadas en la energía se estudian hoy en laboratorios físicos y matemáticos. Y se habla precisamente de creaciones en el Caos. Podéis ampliar esto leyendo artículos científicos sobre la teoría del Caos. Ordenadores muy potentes trabajan hoy al servicio de todo esto.

Tumba del Emperador Amarillo, promotor de los primeros textos de medicina china que se conservan